viernes 6 de enero de 2012

Placer en 15 cms

En la retina del hombre se conservan imágenes capaces de endurecer su virilidad, que no están directamente relacionadas con alguna parte de la anatomía femenina y aunque, por supuesto, hay quienes se prenden con una boca pintada de rojo escarlata, otros profundizan en sus descaradas fantasías y encuentran una tan fácil de cumplir que sería un desperdicio no intentarlo: Sexo con tacones.

Para las mujeres funciona distinto. Pararse a 15 inestables centímetros del piso y lucir elegante aún cuando la torpeza del caminar sea evidente, es un reto a la naturaleza que muy caprichosa no nos entregó más bondades a la belleza, como la altura. Para unas es más fácil usarlos, las ve uno en la calle con un Phd en tacones puntilla y plataforma básica que han amaestrado al punto de controlar hasta los huecos en los andenes. Avezados hombres travestidos usan unos incluso más altos, pero con un poco de confort adicional, el tacón es más grueso y la plataforma ancha; como todo el gusto que tenemos en común con ellos. De dónde podría entonces surgir esta excitante aberración de tener sexo con una mujer desnuda pero armada de unos zapatos con un buen tacón? Fantasía que incluso tuvo una revista porno dedicada sólo a coleccionar fotos de mujeres con el alterego abierto y su par de tacones intactos.

Las mujeres que no usan tacón bien pueden dar fe de haber tenido excelentes faenas y por supuesto el uso de tacones no es una condición para un buen polvo, pero sí para una inolvidable fantasía. Los beneficios, aparte de los visuales, están inscritos en las posiciones; aunque no lo crean, tener sexo con algunos centímetros extras, facilita la acomodación del cuerpo de la mujer en poses que antes resultaban difíciles, tanto así que como apoyo son excelentes. Ese escritorio antes tan difícil de alcanzar, que estar en cuatro contra el era complicado porque tenía que empinarse para lograr la perfecta conexión, es ahora pan comido, literalmente. Como ese hay otros beneficios, sin embargo, lo realmente emocionante es el sentido fantasioso de tener una mujer en su traje natural sobre dos zancos.

La respuesta no es tan obvia como parece, lo que excita y emociona es el sentido dominatriz que adquiere una mujer en esas condiciones; pero lo que acelera aún más el ritmo, es que puedan ser ellos quienes dominen a esa mujer que luce tan fuerte y salvaje.

Ellas sentadas, casi acurrucadas sobre él, con sus tacones a los lados bien puestos sobre el piso, los hace alucinar; aunque es probable que tengan mas protagonismo ellos que uno. La imagen de la mujer contra una pared, de espalda, dejando el relieve de las nalgas como una invitación al ruedo se vuelve más provocativa si al bajar la mirada hay dos tacones altos.

En muchas ocasiones hemos escuchado historias, incluso visto películas, en las que lamer los tacones causa alguna excitación extra. No improvise, sino le gusta andar babeando zapatos o es escrupuloso y esas cosas no son lo suyo; ni lo intente, puede pasar de la gloria al infierno en un santiamén y aquí no queremos ocasionarle daños gástricos sino placer orgásmico.

Pero hay tipos de tacones, no todos son admitidos. No podemos pretender que una masa cuadrada del grueso de un brownie y el alto de un portaclips, sea sexy. El estrecho vínculo del tacón con quien lo usa es otro ítem a tener en cuenta. Por supuesto está el tacón típico de muñeca de la mafia, alto y con tela de leopardo, con una correita alrededor del tobillo para mejor agarre, es ideal cuando la noche pinta para una sexo sucio, irreverente y sin nigún tapujo. Está el tacón rojo, sensual y de mujer fatal, que invita a un momento de sexo experto, con sube y bajas, con mucha pasión, pero con control. Aunque existen las sandalias de tacón alto, no emocionan como un zapato cerrado, seguramente tendrá fans, para gustos los colores, pero indudablemente los ganadores encierran todo el pie con sus múltiples fantasías por cumplir.

Hágalo con tacones que use usted pero que pueda usar Pamela Anderson, sea atrevida, métase en el personaje y crea que es tan sexy como cualquier experta; recuerde que si usted está convencida, podrá persuadirlo a él. Practíquelo y sáquele gusto, total nadie se enoja por 15 centímetros más de placer.

1 comentarios:

  1. Creo que ya sé qué va a ser lo único que voy a vestir esta noche

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