Frases que evocan una delicada sutileza para convencer a una mujer de ir a follar, simplemente son innecesarias, créame: Si una mujer le abre los ojos y se hace la digna, sedúzcala; esa noche usted entra al ruedo y de eso depende que salga por la puerta grande o abucheado y tenga en cuenta que las mujeres hablamos de sexo entre nosotras, así que su reputación está en juego.
Las mujeres dicen tajantemente que no lo dan en la primera cita, pero hoy en día nunca se sabe cuál es la primera cita, UNA Equivocada sabe qué quiere en esa área así que determinadamente irá a la cama sea la primera o posiblemente la última cita. Última pues las citas no son una opción, la conquista es un proceso de dominación, de primero parecer y luego ser, sepa que UNA Equivocada siempre quiere comprobar y si usted menciona que es muy sexual, que la piel siempre lo llama o algo tan sencillo como: “¿a quién no le gusta besar?” eso, se debe comprobar. No ensille la bestia sino sabe montarla, la patada le dolerá mucho. Tratar de pasar por un hombre delicado que no está viendo a la mujer como un objeto es un detalle “cuquito”, se le agradece, pero no pretenda que le crean la primera vez. No se siente en el borde de la cama, mire de reojo, entrecruce sus dedos, tenga una distancia considerable con la mujer y diga “Muy chévere el cuarto”, menos si es un motel. En primera instancia, si logró llegar hasta ese lugar es porque ella está decidida a lujuriarse con usted, entonces no se haga el difícil, tome las riendas de la noche porque las de la cama las tomará ella.
Tómese el tiempo de disfrutar la desnudez pero con morbo, no con amor. Haga un charco de su deseo, invítela a ponerse las botas y querer conocer, no siga un libreto, no invente: LAS Equivocadas se dan cuenta. No especule, pregunte inteligentemente, usted no es el primero ni el último, hágase desear, su prueba no es lo que dice sino lo que hace, no trate de entender, no haga lo que ve en las películas porno, ellas gimen para provocarlo. Tráguese el orgullo y sea un macho cabrío para llevarla al clímax, de resto sólo le servirá para quedar como un idiota y no comer.
En la primera vez, no entregué su corazón. Si usted es un completo fracaso en las artes de follar, ella no va a contestar de nuevo, ni lo llamará. LAS Equivocadas tienen por principio tantear el terreno, enamorarse no es una prioridad, básicamente porque equivocarse con una misma persona no es tan divertido. Para asegurar un interés más allá de esa noche, eso pensando en que posiblemente no de la talla, recuerde que es mejor pedir perdón que pedir permiso; trate de ser lo que ella quiere, sólo por ese momento, ya descubrirá después que prefiere cuando le llevan la contraria.






