
Estar cuerpo a cuerpo con otra persona en un momento de placer e intimidad puede ser de las mejores sensaciones que alguien pueda sentir. Pensar en unos labios que se pasean por unas tetas deliciosas, una lengua que juega con unos pezones perfectos o unas manos que aprietan un par de nalgas redonditas y firmes, son imágenes que evocan muchas experiencias excitantes y que además son mentiras. Estas imágenes, a veces eróticas, a veces pornográficas, son producto del recuerdo (si lo tienen), los deseos propios y los símbolos que se proyectan en los medios masivos y que exageran las expectativas reales de las personas del común. Hay que aceptarlo, el único sexo que sale 100% perfecto es el que pasa en el porno y, además, desde la perspectiva del hombre. Al resto de los mortales nos toca lidiar con algunas variables que en muchas ocasiones no sabemos manejar.
No somos ningunos ángeles, así que nuestros cuerpos se rigen bajo su propia fisonomía y sus propios procesos internos de los que no se tiene control y muchas veces se expresan en medio de la faena. Uno tanto de esos son los pedos, tanto vaginales, producto de la entrada de aire durante la penetración, o los producto de la frijolada del almuerzo. Un pedo mientras se hace sexo oral es imperdonable, así que es mejor no intentar remediarlo, exprese sus disculpas y dispóngase a ponerse de nuevo la ropa (si está de buenas y el otro muy arrecho, es posible que el hecho no trascienda). Eso sí, ojalá que en el momento del clímax no se dañe todo por un simple pedito, es mejor hacerse el loco o reírse de la situación y seguir disfrutando.
Para algunos hombres es todavía un misterio, pero a las mujeres nos viene la regla y a veces llega justo en ese momento. Factores como las hormonas, irregularidades del ciclo y el “agite”, pueden desencadenar una inesperada llegada, que para los escrupulosos puede ser el fin de lo que prometía ser una excelente noche. Para esos imprevistos, la naturaleza ha dotado al cuerpo de más orificios y más centros de placer, además que el ser humano se las ha ingeniado para inventar juguetes que se pueden aprovechar en esos momentos de “riesgo biológico”.
Durante el momento de más actividad hay varias cosas súbitas e inesperadas que hacen frenar en seco, dos de ellas son los calambres y las descachadas. Una mala posición mantenida durante algunos minutos paraliza una parte de cuerpo y cualquier cosa que se esté haciendo, pero puede ser una excelente excusa para brindarle un masaje erótico al afectado o afectada. Por otra parte, el descache lo sufren los dos, el hombre por meterlo por donde no entra y la mujer por recibirlo por donde no hay hueco o el hueco no está dilatado, lo que incluso puede producir laceraciones, desgarros e incapacidad.
Si desea incursionar en placeres anales, hay que tener en cuenta que el reflejo de culo es de sacar y a veces no se puede controlar del todo el esfínter y termina haciéndolo. Si llega a pasar, se tiene que tomar con toda la naturalidad del caso y procurar no avergonzar al “accidentado”. También un amigo gay puede brindar muchos tips para evitar ese tipo de situaciones.
Esto es sólo un pequeño ejemplo de los contratiempos que pueden ocurrir durante el sexo, los cuales son completamente normales dado que los cuerpos gloriosos no follan, antes hay que dar gracias que se está con una persona de carne y hueso y no con una muñeca inflable.
Acá les dejo algunos bloopers para que vean que no todo es como nos lo muestran. (Se recomiendo MUCHA discreción)
http://www.yuvutu.com//modules.php?name=Video&op=view&video_id=11701

Excelente lectura para la procrastinación laboral :P Luego en ambiente seguro veo los ejemplos
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